domingo, 22 de febrero de 2026

La mala fe

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente

Fernando Pessoa

                                                                                                                                

                                                                                                                          

Hay mala fe en todo esto que escribo,
la mala fe en el sentido de Sartre,
en engañarse a sí mismo.
Porque este sujeto poético no soy yo,
sino solo cosas que pienso.
No pienses tanto, me dijo un amigo,
pero sucede que cuanto más pienso más me despienso,
no sé si es válido el término,
pero al pienso luego existo
contrapongo el si despienso desaparezco.
Y así voy armando esta construcción literaria,
un yo más real que yo mismo,
una forma de estar-sin-estar-en-el-mundo.

miércoles, 18 de febrero de 2026

La esencia de la libertad


El tiempo no pasa,
el tiempo surge,
decía Heidegger.
Para Kant, sin embargo, el tiempo era un a priori,
y lo daba por hecho.
No sé cuál de los dos tenía razón,
los dos, supongo, ambos alcanzaron
las cimas del saber filosófico.
A mí me gusta más la concepción de Heidegger
(sí, me gusta, en filosofía,
adscribirse a una teoría es cuestión de gustos,
porque razón, no me cabe duda, la tienen todos),
Me levanto cada día y siento el peso del tiempo
en la boca de mi estómago,
a veces, hasta el punto de provocarme náuseas,
la náusea sartreana,
pero entiendo que esa es la esencia de la libertad:
el tiempo que está por hacer,
con el que construyo mis vivencias 
para no perderme en la nada.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Mi teoría


Voy a atreverme con la ontología,
que para algo ha de servirme el pensar,
soy una res cogitans, como decía Descartes,
y no hago otra cosa que pensar todo el tiempo.
Teorizo que la esencia del ser humano es la convivencia,
sin convivencia no sobreviviremos
y, entonces, no habrá devenir ni substancia
ni voluntad ni conciencia
ni trabajo ni fuerza,
porque como ya dijo Sartre,
la existencia precede a la esencia.
Por no haber no habrá ni filósofos ni filósofas
y ningún observador
con capacidad de razonamiento,
ni la cosa en sí ni la cosa aparente.
El desierto crece,
auguró Nietzsche,
aquí lo dejo.

Oficio de poeta

Hay que tomarse las cosas con calma, contemplarlas, analizarlas,  valorarlas y sopesarlas. Hay cosas con peso y otras, sin embargo,  que no ...