domingo, 14 de julio de 2024

Meditaciones (5)

 

No nos hemos parado a pensar el presente. El presente es la única certeza; pasado y futuro son nudos del relato que nos liga a una realidad ilusoria. Este es el significado de la palabra religión, del latín religare, reunirnos con lo divino. Nuestra civilización se funda en la palabra y el texto es la fuente de todas nuestras creencias. Así, la escritura es poder y la gramática es la norma que nos sujeta. Adviene el imperio de la ley, hemos de obedecer el dictado de los dioses y rendirles tributo. Es el sacrificio que se nos exige en aras de un bienestar futuro, los principios en los que se sustenta una cultura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A vueltas con la existencia

Uno no es sino que está siendo, dijo Heidegger, fíjense en el juego de sutilezas que entraña el lenguaje. El otro día me preguntó un alumno ...