sábado, 24 de enero de 2026

Apuntes (8)

 

Me resulta sorprendente, a medida que avanzo en el entendimiento de la filosofía más incomprensible me parece la realidad que se me presenta ante los ojos. Y no debería ser así, pero me pregunto si el pensamiento filosófico no deja de ser una fantasía, un empeño por defender un ideal de mundo que solo existe en nuestra imaginación. Las cosas son bien distintas a la luz de la experiencia y creo, contradiciendo todas las cosmogonías, que en el principio fue el orden y luego llegaron los dioses para crear el caos.

Nuestra necesidad de darle explicación a todo empieza a parecerme un defecto más que una virtud, y sospecho que esta obstinada tendencia de la razón a encontrar un principio de causalidad en los fenómenos, responde más bien a una necesidad de placer estético que deberíamos relegar a la esfera del arte. Solo en un poema, en un cuadro, en una melodía, somos capaces de engañar a los sentidos logrando que el caos se manifieste bajo la forma de lo bello, pero en el orden de lo cotidiano los hechos siguen obedeciendo a nuestro elemental instinto de supervivencia.

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