Noto una leve mejoría,
me estoy rehabilitando,
parecen efectivas las ondas electromagnéticas.
Al principio dudé
de si este tratamiento sería el idóneo,
te colocan un cilindro sobre la zona afectada
y las ondas empiezan a hacer su trabajo.
Es raro, porque no ves nada,
y uno está acostumbrado a ver las cosas.
Es lo que pasa con lo sagrado, que no se ve,
y entonces no te lo crees;
aunque, también es cierto,
que algunas cosas que se ven no terminas de creértelas.
Pero es así como funcionamos,
lo visible y lo invisible,
lo sagrado y lo profano,
el noúmeno y el fenómeno;
en fin, todas las palabras que queramos inventar
para llegar siempre al mismo punto de estupor
ante lo inexplicable.
Inexplicable como por qué me pongo a escribir
cuando recibo las ondas, no sé,
igual me quiero aferrar a algo visible como el lenguaje,
ante el temor a desaparecer
en el abismo de lo insondado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La mala fe
El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente Fernando Pessoa ...
-
En lugar de una vida literaria siempre he pretendido hacer una literatura vivida, todos mis textos son autobiográficos, no invento nada. Me ...
-
Intento escribir desde las afueras del yo. Practico un nuevo método, comienzo a dudar del intimismo, porque ¿qué es esto del interior? Lo ...
Por lo del "estupor ante lo inexplicable". Ahora leo a Unamuno, El sentimiento trágico de la vida. Poco más o menos entiendo que eso viene a ser ese sentimiento, el estupor ante lo inexplicable. La oposición entre razón (lógica, pensamiento) y vida,( lo que sucede, simplemente, lo que podemos ver, tocar, ningún problema con eso, pero también lo que creemos aunque no sepamos explicarlo) y que nos lleva a realizar actos absurdos conscientemente (como tener fe, o escribir para expresar... algo, que tampoco sabemos qué). Esta congoja ante lo inexplicable, creo que viene a decir don Miguel, es la verdadera riqueza del ser humano. (llevándola bien, supongo, que todo es cuestión de actitud). Saludos Antonio. Deja que las ondas electromagnéticas hagan lo suyo. Las radiaciones electromagnéticas son las palabras del universo.
ResponderEliminarSí, no sé si servirán de algo, pero al menos me ha dado por escribir en los ratos muertos, jeje. Un abrazo!
ResponderEliminar